domingo, 11 de octubre de 2009

La luz tenue

A través de una persiana mal bajada, los destellos de la poca luz que deja el sol cuando abandona el día, definen las sábanas dobladas, como dunas en un desierto sin espejismos. Cierro mis ojos para sentir las yemas de unos dedos que me provocan descargas eléctricas desde la cadera hasta el cuello. Te doy la espalda solo para que me abraces, tus brazos pasen por encima, se anuden a los míos y formen un vínculo que nada debería romper. El silencio solo lo rompen los suspiros y gemidos que orientan al placer y le muestra el camino.
En otro momento me giraré para mirarte a los ojos, apoyarme en tu hombro, hablarte, con palabras o con gestos, no pararé de hablarte, de transmitirte que en la tenue luz te veo, dulce y sincero. Sacaré la conclusión que no podrán formar las palabras, y en la que el abrazo hablará por mí.
Cobarde abrazo que no quiere ahogar, y no mide su intensidad. La luz medirá el tiempo que pasa, las sombras definirán nuestros movimientos, los espejos reflejarán lo que nosotros interpretemos, y las paredes habrán escuchado todo lo que no podremos negar.
El pelo con el que nos levantamos no va a pedir que nos peinemos. Y la sociedad tan ocupada pensará que es el viento, que nos despeina, nos empuja, nos desviste y nos cambia las cosas de lugar.
En la tenue luz, aquí dentro el día es tranquilo, y si hay aire allí fuera, no quiero saberlo. Cuando salga entrecerraré los ojos, y la luz sequirá siendo tenue para mí.
...Brown Sugar...

martes, 6 de octubre de 2009

Dame la espalda


Probablemente no lo sepas, pero tu espalda es la parte que más sufre cuando me aferro a ella. Se derrite y gime. Me dice que le acaricie aún más aunque el placer esté matandole.
A tu espalda le hablo mientras duermes, le doy los besos que tu boca desgastada no recibe. Mis dedos dibujan un te quiero en forma de jeroglífico. Es mi almohada mientras te enredo el pelo. Tu espalda es donde lloraré cuando tengamos un futuro. Donde lloraré cuando no lo tengamos. Tu espalda es esa a la que me dirigiré cuando te enfades, cuando me cojas en brazos, cuando quiera darte una sorpresa, tu espalda es la primera que me sentirá, cuando me apriete fuerte contra tí cuando trabajes, cuando cocines, cuando bailes.
Vigilaré tu espalda siempre, porque no puedes hacerte cargo tu de ella. Te pilla lejos. Y a mí tan cerca...




...Brown Sugar...

jueves, 1 de octubre de 2009

Rayando el sol...


Suena una canción de fondo, una canción fuerte, canción de denuncia quizas. Salgo de la ducha, medio muerta de sueño, pero viva, enrrollada en la toalla. El pelo suelto se apoya en los hombros, el agua se desliza por cada escondite de mi piel, y camino descalza.

Decido si despertarte o no, me quedo mirándote de lejos, desde el marco de la puerta, las persianas están bajadas y se filtran los rayos de luz por los huecos. Entonces decido acercarme lentamente a ti, huelo a champu... y a crema... y me meto bajo el edredón, y dejo que la toalla se escurra hasta el suelo y te acaricio lentamente.

Entonces te giras, y te embriaga el holor del champu, deslizas tus manos por mis piernas desnudas, te encanta su tacto. Te beso, y te vas desperezando por momentos. Mi pelo acaricia tu pecho, y te hace cosquillas, nos enredamos en un instante.

La persiana sigue bajada, pero es demasiado tarde y te desvelas del todo. De repente rompe la magia el despertador, decido no mover un dedo pero tu te adelantas a mis pensamientos sujetas con las dos manos mi cuello y me miras sin dejarme salir de la cama...rayando el sol

*Just black*

martes, 29 de septiembre de 2009

Una cautivadora mirada

Hace unos años apenas le daba importancia al mítico cumplido de tienes una mirada cautivadora, bonita o llena de expresión. Ni siquiera sabía lo que significaba eso. Hasta que experimenté esa extraña sensación que provocaban las miradas de algunos hombres que me encontré a mi paso. Pero nada tenían que ver con la de otro que conocí hace un mes. Y sabemos que nadie dará ningún paso. Opel y Audi no son compatibles. Corbata y cascos de música tampoco. Pero me llevo el consuelo de que esa mirada que tiene, solo la utiliza cuando es a mí. Y se esfuerza por mantener una conversación. Y su qué tal matutino tiene cierto interés real. Y si yo percibo eso, él también percibe mis miradas, porque nunca se me dio bien disimular.
...Brown Sugar...

lunes, 28 de septiembre de 2009

el ritual


Corrieron escaleras arriba, crujía la madera bajo sus pies. Una señora algo estrambótica les abrió la puerta, era tarde, era una noche cualquiera. Recuerda esa habitación, su decoración peculiar, y una cama enorme. Unas sandalias por el suelo, y la ropa desperdigada. Ella estaba tumbada, no hacia calor, ni frio, y vestida, con un tímido vestido azul. Él la recorria con la mirada, cada vez más cerca, le susurraba al oido todas las fantasias que se le ocurrian por decima de segundo. Entonces, despertó, y le desnudó lentamente, muy despació, y el recorrio su cuerpo centimetro a centimetro, con sus yemas, con su lengua, erizando su piel.

Ella le besaba con fuerza, de forma intensa y risueña a la vez. Él comenzó a jugar, sabia lo que ella queria, la conocia bien. Leia en sus ojos lo que deseaba, sabia leerlos. Ella se dejaba, como tantas veces, le gustaba que el pensara que tenia el poder. Pero realmente, ella tenia el mando. Lo sabia.

Se despeinaron mutuamente y consiguió que él se evadiera... él siempre probaba cosas nuevas con ella, no había dos veces iguales, siempre cambiaba algo, al menos de entorno.

El final siempre era el mismo, la catapultaba contra el colchón, suavemente se pegaba a ella, cual niño que protege su juguete para que nadie se lo quite. Podia permanecer todo el tiempo del mundo recostado sobre ella, recibiendo caricias y susurros, respondiendo con un ritmo pausado, con las palabras justas y el tono adecuado.

Ella miraba al techo como tantas otras veces, e interrumpia su letargo, aunque le encantaba que lo hiciera, era su ritual...

*just black*

jueves, 24 de septiembre de 2009

Vamos a hacerlo


Sábanas de vinilo. Ese fue el 'leiv motiv' perfecto para probarlo. Me las compré a escondidas uno de esos días que sales antes del trabajo y no tienes nada que hacer. El siguiente paso lo tenía claro: Chocolate. Chocolate líquido, algo caliente sobre un cuerpo inmaculado, ese fue mi objetivo durante un tiempo. Recuerdo buscar y buscar durante noches a aquella que quisiera probarlo pero siempre había una excusa. No me desanimé.
Una noche de Siroco y 'lo que surja' localicé en mitad de la pista a unas caderas que no paraban de moverse al ritmo que marcaba el dj. Me acerqué, despacio pero seguro y rodeé su cintura con mi brazo. Contoneos, miradas y compás. Tras la penúltima copa le ofrecí una sesión de funk en mi casa pero ella ya lo tenía planeado. En el camino pensaba la forma de proponer el experimento sexi-culinario. No hizo falta, ya en el portal sabíamos que el juego esa noche iva a ser intenso.
Sonó Aretha, Brown y Erika. La ropa bajo la cama, como la vergüenza. 'Just the way you are' fue el detonante para decidirme a ir a por la tarrina de chocolate que había preparado al entrar.
Cuando etró en contacto con la piel de mi compañera de juegos supe que esa noche provaría el bombón mas dulce de mi vida. Nos comimos sin darnos un respiro. No hubo tregua ni rendición, solo un adios sin compromiso y un recuerdo dulce que vuelve a mi boca cada vez que vuelvo a tomar...chocolate.



-.Groove Boy.-

martes, 22 de septiembre de 2009

No te hacen justicia

Una vez un señor se acercó a mí y me dijo dos cosas:
La primera, que no tenía ojos para mi cara, lo cual no supe interpretar bien.
La segunda cosa que me dijo es que tenía buen corazón, pero había hecho mucho daño a los hombres.
Solté una carcajada, porque en parte era cierto. Algunos han sufrido por mi culpa, pero verá usted, algunos también me hicieron mucho daño a mí.
La base de todo ese daño que he causado es culpa del miedo y la falta de seguridad que tengo cuando he de decidir a quién voy a entregarle todo lo que tengo. Nunca estoy segura de que nadie lo merezca completamente.
En otras ocasiones era yo la que no entendía por qué iba a querer alguien compartir su vida conmigo ni por qué mi opinión contaría por encima de otras cosas.
Entonces descubrí que ocurre porque sí.
Casi tanto como ocurre que un hombre interrumpa las conversaciones porque se ve alertado por el mensaje de mis ojos. Y parecía un loco. Pero tenía parte de razón.
Mis ojos no le hacen justicia a mi cara.
Yo no le hago justicia a mucha gente.
Como otra gente tampoco me hace justicia a mí.
Así se cultiva y crece la femme fatale, la que siempre he sido aunque las sábanas me ablanden por la noche. Pero eso sólo lo sabe él.

...Brown Sugar...

lunes, 21 de septiembre de 2009

besos & Ron vol.II

Y me dices que no me muerda la lengua, que sea yo misma y plasme con todos mis sentidos. Que acaricie cada palabra que se me venga a la mente, y que solo sean susurros los que me dicten al oido las letras que escribir.

Y te digo que no, que tengo más pudor que todo eso y me da miedo escribirlas a la vista de todos, y me miras con cara de "tu no eres así" "tu te arriesgas y eres capaz de cualquier cosa" entonces te miro con cara de olvidame, con cara de soy capaz pero las dudas me suben por los pies y me trepan alrededor de mis piernas, hasta llegar a la cintura, me penetran tan dentro que llegan a la garganta y todo tiembla.

Pero me lo callo, sonrio timidamente, y te hablo mientras camino en dirección a la puerta, con simple -No sé- y voy caminando sin demasiada decisión en dirección opuesta a la tuya. Y me quedo con el run run en la cabeza y decido sentarme a escribir, a hacerlo de verdad, como lo he hecho siempre. Dejando a un lado los miedos, y quitándome todas las dudas. Están en el suelo, no se han ido, son como un par de calcetines enrrollados esperando a que alguien se los lleve al cubo.

Vuelvo al ron, y a tus ojos, y a esa cara de me muero de vergüenza en cada movimiento, y a tus besos, y a tus manos, y a estar de puntillas agarrada a ti, y a las ganas que me pellizcaban para continuar besándote con esa misma intensidad, a tus abrazos, y tu forma de sujetarme por la cintura enganchado a mis vaqueros.

Y entonces me siento yo otra vez, con mis dudas y mis miedos, pero yo al fin y al cabo.

*just black*

besos & ron


Ron con lluvia intermitente, lluvia que cala, y nos escondemos. Unas botellas sobre la mesa, cada vez más vacias, vasos a medias y charla animada. Ron y conversaciones sobre el mar y los peces. Más bien arrinconada contra la pared, y una copa, y otra, y otra más. Gente bailando, gente abrigada desabrigándose. Barras de bar, con sus copas esperando, copas con hielos mirando a hurtadillas a través del cristal. Puntillas, puntillas y besos, besos y risas, escapadas destrangis...

*just black*

viernes, 18 de septiembre de 2009

Segundos de besos


En el primer roce de un beso, adivino su sabor. Mis ojos se cierran instintivamente, para disfrutar del cosquilleo que previsiblemente viene despues. Me sale un suspiro, y mi vello se eriza cuando la adrenalina pasa por él. El me acaricia el rostro tan suave, y mi boca se abre más. Y lo que era una caricia es ahora el sostén de mi cabeza, que me agarra con firmeza porque mis piernas tiemblan. Mi pecho ya está en su pecho cuando nos damos el tercer beso. Rara vez el cuarto. Y en el quinto estamos perdidos, porque nuestras bocas se enganchan para unirnos.

La naturaleza es sabia y sabe bien lo que son los besos. Sabe bien cuándo una mirada fija debe terminar en un beso. Cuando un beso puede ser el comienzo de más besos. Cuando esos besos parecen llevarse mis problemas por segundos. ¿Por qué iba a querer yo parar el tiempo en un beso, cuando puedo simplemente utilizarlo? El movimiento de un beso en mi boca, y todos los segundos para disfrutarlo.
...Brown Sugar...

¿Quieres?


Estoy acostumbrado y eso gusta siempre. Nunca me gustó recibir sin dar y eso es lo que siempre hago. Da igual que sea bajo la lluvia en un coche aparcado donde no puedes verme o en el baño de un hotel, solo se que quieres y que te doy lo que quieres. Solo dime lo que quieres y llegaremos a un acuerdo…. ¿Quieres?.



-.Groove Boy.-

A volar!



Sin pilas, tengo un bajón sonriente hoy. Por un lado es como que todo pesa más, y un sueño mortal se apodera de mi. Mis ojos están hartos de miradas repetitivas entre gente que no conserva sustancia. Pero la sonrisa sale, sale sola de nuevo, sale sin motivo. Hay miradas que se nutren con gente que pinta bonito los días, los llena de risas y de comentarios que hacen dejar de pensar, cuando pensar sobra.

Anoche no podia dormir, estaba pensando en mil cosas, iban flotando alrededor, unas se acurrucaban a mi lado y otras salian por la ventana, trepaban por los árboles de la calle y se perdian por Madrid. Dejé que salieran todas, me dejé llevar y el sueño me llevo a otra dimensión

A la dimensión donde yo decido lo que hago, y sobrevuelo lo que quiero, y lo sueño con quien quiero...