viernes, 15 de octubre de 2010

El sonido mudo del grito


Suena un saxo bajo con rabia y furia, unas teclas apresuradas recorren un camino saltando obstaculos de cuerdas de guitarra, y alguien grita NO NO LA LA UO UO UO, con suficiente fuerza para estallar el tímpano.

Nadie escucha. La canción pide permiso y nadie escucha. El amor pide permiso y nadie escucha. Can I love both of your hands? - pregunta.
Cada vez más fuerte.
Impasible.
Puedo amar ambas manos?
PUEDO O NO.

No, no, no... no, no... uo uo uo...
Y la voz se pierde sin aliento a un fondo oscuro de aullidos y sufrimiento.

Y nunca se supo si la canción comenzó de nuevo, o se perdió, por no ser bien escuchada. Como un saxo perdido entre la gente y sus lamentos ruidosos.

...Brown Sugar...
(Inspirada en la canción "Go Away" de Guillemots:


lunes, 11 de octubre de 2010

Estás de no

Si, así es hay veces que estás de no. Un no incomprensible, un no incómodo y molesto. Un no vomitivo, un no de pegarte un corte. Porque cuando estás de si es perfecto, cuando estás de si me endulzas, me trasladas, me elevas. Cuando estás de si las copas saben diferente, y tus sábanas abrazan mucho mejor. Cuando estás de si tus labios no dejan de llamarme, ni de besarme, ni de morderme. Pero cuando el no entra en tu mente y la colapsa, te entra una narcolepsia rara, un momento de sueño infinito, una barrera infranqueable. Cuando estás de no olvidas mi nombre, mis curvas, olvidas el recorrido que tus manos se saben al dedillo, borras mi ruta y pierdes el mapa, y yo pierdo el norte.

blacky

domingo, 10 de octubre de 2010

Voy a discutir

Mi cabeza no para de ejercer presión dándome punzadas y cortándome la respiración.
Las lágrimas se derraman por unas mejillas manchadas de colorete borrado.
Quisiera tener más paciencia, y más criterio de selección, sobre lo que debe afectarme y lo que no.
Pero las sábanas me traicionan y fomentan mi pena nocturna, en un arranque de arrepentimiento y de dudas, que nadie sabe de dónde vienen.
Estoy cansada de temer sus dudas.
Estoy cansada de llorar las de los demás.
Solo quiero acostarme y poder dormir en paz.
Voy a discutir con la almohada y quiero saber si mañana podré seguir siendo su amiga, o debo alejarme sin más, como ya hice otras veces, en noches empañadas.
...Brown Sugar...

jueves, 2 de septiembre de 2010

Las teclas lentas

Tardé unos minutos en apretar las teclas. Tenía dudas con respecto a todo. No sabía muy bien cual sería el siguiente paso. Nunca he estado en una situación parecida. Fui alejándome de la realidad, fui abandonando los lugares que un día ocupé. Lo había pasado bien, pero también mal. A partes iguales. Lo bueno hizo que lo malo fuera después muy malo. Tardé unos minutos en decir un adiós, porque era una decisión importante, con la cual después me quedaría sola, con mis secuelas recordándome que nada de él me convenía. Supe por fin lo que buscaba en un hombre. Seguridad. Ni siquiera voy a pedir amor a alguien que aún no me conoce. Yo solo quiero alguna garantía, de que estoy mejor acompañada que sola. Y esas teclas me costaron lágrimas, pero más me costaban las mentiras disfrazadas de amor y distancias sin superar.
Y pensé, despedirse así es la mayor mierda que podría hacer en mi vida entonces, pero fue lo más grande, visto a día de hoy.

...Brown Sugar...

lunes, 19 de abril de 2010

Nunca has sido

Si, te digo que me faltó tu mano, me faltaro tus abrazos, me faltaste y conseguiste hacerme perder los nervios y reducir la confianza al mínimo y reducirme. Me jodió, me jodió que consiguieras hacerme sentir tan mal como lo hiciste y que las pinceladas de miedo pintaran mi rostro y se alojaran debajo de mi piel. Me dolió que no fueras capaz de sentir algo más por lo que me estaba pasando, y a ti indirectamente y solo conseguiste que añorara algo que no tenía, algo que no eras, algo que nunca has sido aunque comenzaras con buen pie.

Conseguiste que dejara de quererme, que me sintiera la mujer más rastrera del lugar, la que se acostaba contigo en una cama distinta cada vez. Pero recupere la calma, y la confianza en mi, y las ganas de taconear delante de ti y a tu lado marcando mi propio ritmo.

viernes, 16 de abril de 2010

Hacer el idiota

Ayer pensé en la cantidad de hombres que me han hecho perder el tiempo.
En la cantidad de idiotas que había repartidos por el mundo.
En la cantidad de tiempo invertido en hacer el idiota.
En los recuerdos de mierda que bien podrían haberse reservado para tomar una cocacola sin que llevara implícito el hacer el idiota en algún segundo o minuto del momento.

Verdaderamente creo que algunas veces me han tomado por tonta. Como si jugar a los títeres hubiera sido alguna vez mi afición.
Me juro muchas veces no permitirlo más, porque en mi recuerdo, la imagen que tengo de mí se degrada y se rebaja a un nivel que casi me da vergüenza describirlo.

Una inmensa mayoría de idiotas me han rodeado en la vida, y yo me he dejado llevar por ellos, en la búsqueda desesperada de tener algo que hacer con alguien. A medida que crecí sustituí eso por juguetes femeninos, que superaban mucho las expectativas.

Por mucho que me digan que no es lo mismo que un hombre, al menos no tengo que aguantar las tonterías, ni escuchar falsas palabras que pierden su sentido cuando se dicen al viento y a la luna.
Al menos no tengo que preocuparme de si hoy me ha llamado, hoy me ha mirado u hoy me escribe en alguna de las infinitas redes sociales en la que tenemos la desgracia de coincidir.
Al menos no tengo que ser víctima de mamoneos estúpidos, y engaños furtivos, donde cumples el tópico de la niña tonta encariñada que pone esperanzas en gente que nunca ha valido una mierda.

No sé si sigo distinguiendo eso de la realidad, no sé si me sigo equivocando y perdiendo el tiempo, pero sí sé que la niña tonta se fue de viaje y allí se quedó.
Haciendo el idiota, que es lo que más le gusta hacer.
...Brown Sugar...

martes, 16 de marzo de 2010

Endulzando

Brown Sugar nunca fue realmente sugar. En sus comienzos su dulzura la tapaban las convencionalidades, las malas influencias y los miedos repentinos de si todo lo que ocurre es auténtico o esconde oscuros secretos.

Hoy en día ni es la mejor persona del mundo ni la peor. Se ha vuelto cariñosa. Se ha abierto a su sexualidad, no le importa reconocer sus debilidades, le gusta hablar de sexo y le gusta que todo lo envuelva la ternura siempre y cuando se acompañe de una buena banda sonora.

Brown Sugar quería pasárselo bien hasta que en ocasiones quería enamorarse. Quizá es muy fuerte decir esto. No estoy segura de que sepa lo que es exactamente.

Se enamoró del mejor animo de su pareja, y desde entonces se cuidó mucho de sentir algo por alguien. Tampoco se forzaba. Se dejaba querer. Sacaba sus vicios y sus divertimentos y los ponía en una bandeja, la del elegido, que se sumía en ella y aceptaba las condiciones.

Luego ella cambió. Al fin y al cabo a todo azúcar le gusta su café. Y ella es de las que se ponen 3 cucharadas.

En poco tiempo se convirtio en una empalagosa divertida. Con un punto de los restos de los orígenes, de pasárselo bien.

Le hicieron daño pocas veces, porque siempre mantuvo la correcta actitud. Sin miedo. Sin amargura.

Y cuando algo daba señales de tal amargura, le añadía su azúcar.

Su azúcar moreno.

lunes, 8 de marzo de 2010

Boys just wanna have funk



No se vosotras pero yo con la música me comporto de otra manera. Algo hay dentro de mi que me hace fijarme más de lo debido en ciertos detalles que encienden mis deseos. Miradas que se cruzan bajo el foco, movimientos que te indican las instrucciones a seguir, movimientos que te atraen como un imán.

Siento que el funk hace el efecto de un juez cuando da la salida o del conejo cuando el galgo tiene que correr tras el. De hecho, el galgo hay veces que llega hasta el conejo. Pero no todo es llegar sino el camino y en esto me centro ultimamente. Me encanta jugármela, estar en el aire y apurar al máximo porque el miedo en mi interior se convierte en adrenalina y esa, amigas y amigos, es la droga más adictiva que existe.

En la próxima dosis me dedicaré a disfrutar de la carrera a base de ritmos de James Brown, de Barry White y de Marvin Gaye, Earth, Wind and Fire, Boney M, The Supremes, Aretha Frankling... Solo escribirlo me pone.

-.Groove Boy.-

martes, 2 de marzo de 2010

Unos centímetros

No es un número redondo.
Ni se puede medir en sí mismo.
Los centímetros siempre me alejan de lo que quiero hacer.
No tengo patrón.
Ni tengo con qué medirlo.
Me muevo por las sensaciones y las imágenes desenfocadas.
La percepción de un futuro, que es predecible porque así lo deseo.
Nunca fui de números.
A veces ni siquiera me salen las palabras.
Pero los centímetros,
diez u once,
me separan en letra o en número.
Esta vez no me escondo en vidas paralelas,
simplemente porque
no tengo con qué trazarlas.
Además me quedaría a la mitad.
Mis sentimientos nunca terminan.

...Brown Sugar...

Mi yo virtual


Me reflejo en un espejo y no sé que hago aquí ni quien soy. Me reflejo en tu piel transparente, y en tu mirada perdida que sólo se aviva cuando me tiene entre tus manos. Me reflejo en un espejo diferente de un lugar distinto. Me reflejo en tus brazos huesudos y en tu media sonrisa atemorizada por mis palabras.

Me reflejo en el mismo espejo día tras día y en cada momento soy distinta, muto, cambio, me altero. Tu no estás en mi reflejo ni cuando me tienes abrazada, catapultando mi cuerpo, no estás, porque sólo en tu imaginación vive mi yo virtual. El yo que se acuesta contigo y se despierta cuando no tienes más sueño. El yo que viaja a una playa y se tumba sobre ti encima de la arena, ardiendo ambas. El yo que abrazas y echas de menos cuando te sientas en una butaca de un cine cualquiera.

Pero recuerda, lo virtual muere, mi yo se queda.

Blacky

domingo, 28 de febrero de 2010

Una mirada seria

Me preguntaste por qué mi mirada era seria.
Aquella noche me perdí más que nunca en tus besos.
Me sabían especialmente irresistibles.
Y cuando disfruto tiendo a la mirada sobria. Eso si no cierro los ojos.
Para sentir mejor los besos, que me llegan como bocanadas de aire fresco.
Me abrazan el alma, y se quedan amarrados por dentro.
Cuando llego a casa, el día ha pasado tan rápido que no puedo esperar para volver a besarte.
Y mi mirada te observa seria mientras los labios disfrutan.
Evalua lo que tiene delante.
Y se asombra porque jamás imaginó, tomarte tan en serio.

...Brown Sugar...

lunes, 22 de febrero de 2010

how you remind me?


Me gustó oir tu voz antes de verte y leerte antes de saber si sería capaz de reconocer tus ojos. Me gustó que me besaras timidamente en la mejilla cuando te traje el vaso desde la otra punta de la barra.

Me gustó como cambiabas de marchas con la mano contraria para no soltar la mia. Como lo hacias porque si, sin haber recibido ni un beso antes. Como tarareábamos las misma canción y soltabamos a coro que How you remind me? era mucho mejor que la anterior.

Como dábamos vueltas sin cesar buscando aparcamiento y me abrazabas para no quedarte helado acariciandome la cabeza.

Me gustó que me acercaras a ti mientras esperábamos en la calle sobre una limusina blanca.

Me gustó tu olor, y tus besos pausados, también la forma de escabullirnos y bailar a nuestra bola entre la gente, gente que podia ser de cualquier lugar y música que en ese momento daba igual, eran una excusa para respirarnos mas cerca...

Me gustaste...

*Just black*